Nuevo Reino
Son las sobras del banquete sírvanme los huesos roídos, los demás seres
salen de abajo de las mesas, otros entran por la tubería.
La gente ilustrada la gente empaquetada se ha ido, solo están los seres deprimidos
Hambrientos como hienas, destrozados sus sentimientos.
La vergüenza es su forma de vivir, la elocuencia su verdugo sin fin.
Y así los seres completan su jornada, no queda otra cosa que dormir hasta mañana
los seres salen de sus nidos, apurados enajenados y dormidos´
Otros son inexistentes ante la sistemática política, sus datos son borrados.
El reino los encierra acorralándolos como indefensos roedores, no tienen tiempo para una sonrisa
no tienen tiempo para nada.
Sus sueños son residuos de la gran máquina,
sus sonrisas fueron robadas por un par de papeles y corbatas.
Y así vivimos en la selva donde todo es gris y el reloj siempre gana,
nada duerme pero todo esta conectado, otros son esclavos inconscientes y burlados.
Otros nacen de una maquina no tienen nombres, todas las señales viajan a la nada,
todos pagan sus minutos en teléfonos gastados. No existe esencia se convierte en
código binario. Las ciudades nos gobiernan en su maquina siniestra.
Alas
Comprendimos
solo una parte de este enrriedo,
corrimos
detrás de sustancias sin sueños.
Las
ideas están licuadas en el inconsciente
como
cajones sombríos las palabras que
usamos
están colgadas en el tendedero, se secan bajo
el
sol como un acrónimo olvidado en el ropero,
como
un verbo marchito y pasajero.
Salgamos
de estas dóciles canciones y carguemos las
armas
de hirientes palabras como municiones.
El
amor es un espectro que juega en el circo,
nuestros
celos son su audiencia caprichosa
y los aplausos son para nuestra historia
acribillada.
Comprendimos
solo una parte de este enrriedo
y
corrimos como dos estúpidos en busca de un camino.
Encontramos
un puñado de errores disfrazados de
dulces
licores, borramos el pasado acariciando las escamas
de
un pez muerto, ordenamos nuestro cuarto en silencio.
Pusimos
el dolor sobre la mesa observando como se retorcía
sobre
nuestras cabezas.
Amanecimos
deprimidos abrazados como
niños
sin suspiros.
Comprendimos
solo una parte de la historia, el resto
son
canciones y botellas vacías.
salimos
a ver el sol y a respirar el nuevo mundo,
hace
tiempo no veía el cielo, hace tiempo olvidé mis brazos
en
nuestro misterio.
Corramos
en sentidos opuestos, tus alas se ven hermosas,
corramos
hacia ningún lado mientras veo tu blanco
rostro
olvidado.
canciones perdidas
Abrazada
a tu fosa cobarde
contando
las flores marchitas
que
un día fueron nuestras.
así el final se arrastra a nuestros días.
El
cielo se confunde con las llamas inmensas
las
sonrisas se queman en el caos y la vergüenza.
en
un tiempo viajamos felices y distraídos por el universo
ignorando
el lado oscuro y siniestro.
Nos
despedimos en las penumbras de nuestros
cuadros
incompletos las formas se borran tus
pinturas
me rodean, tu rostro rendido al miedo
se
confunde con mis visiones del infierno.
Oigo
tus caprichos resonar con la música profana
mientras
tus desdichados balcones esperan en la nada,
los
cortantes espejos de las paredes destrozadas
reflejan
nuestra desobediencia y nuestras almas desoladas.
El
sacrilegio que adoramos nos penetra en las venas
con su inmenso dolor y su danza deshecha.
Cúspides
Durmiendo como un perro acurrucado, callando las voces
una a una todavía escucho los murmullos y los pasos sin sentido.
Y aprendí de las sombras y pasadizos sin sol
aprendí del asfalto en su opaco y áspero compuesto.
aprendí de damas oscuras y seres del abismo
aprendí de la música y el ruido.
Las ceremonias nunca me gustaron, la gente y sus
asuntos perdidos en botellas tampoco.
Los borrachos mal heridos fantasmas en el olvido.
Pasajeros sin sentido, argumentos que se pudren.
Su vacío inunda la cabeza de ideas peligrosas
las resonancias conspiran entre el filo de la
farsa ruidosa.
Eso mismo me dijo Verlaine, atado a una silla
escribiendo con sangre, vomitando sus
pasiones, derramando pretensiones.
¡ Tu sombra estorba mis torbellinos otra vez!
Hacia un rincón de calma se precipitan mis sentidos
para darla forma nuevamente a una gran escultura
de metal divino. Saca tu mano de mi hombro
tu rostro se desgrana como un trozo de arcilla.
Saca tus palabras de esta escena, las voces
inconscientes se infectan con tus estupideces.
Hoy voy por un solo camino, el sol brilla
mis armas me guían.
Solo soy un soldado de mi mente,
solo voy a un lugar sin voces,
sin pasiones resurgentes.
Cúspides disfrazadas, cada vez esta mas alto,
todo se achica y el oxigeno se dispersa.
Arriba veo tus movimientos, no me puedes ver.
Como un insecto te arrastras por el suelo,
no me puedes alcanzar perdimos nuestro
rastro en la inmensidad.
con su inmenso dolor y su danza deshecha.
Cúspides
Durmiendo como un perro acurrucado, callando las voces
una a una todavía escucho los murmullos y los pasos sin sentido.
Y aprendí de las sombras y pasadizos sin sol
aprendí del asfalto en su opaco y áspero compuesto.
aprendí de damas oscuras y seres del abismo
aprendí de la música y el ruido.
Las ceremonias nunca me gustaron, la gente y sus
asuntos perdidos en botellas tampoco.
Los borrachos mal heridos fantasmas en el olvido.
Pasajeros sin sentido, argumentos que se pudren.
Su vacío inunda la cabeza de ideas peligrosas
las resonancias conspiran entre el filo de la
farsa ruidosa.
Eso mismo me dijo Verlaine, atado a una silla
escribiendo con sangre, vomitando sus
pasiones, derramando pretensiones.
¡ Tu sombra estorba mis torbellinos otra vez!
Hacia un rincón de calma se precipitan mis sentidos
para darla forma nuevamente a una gran escultura
de metal divino. Saca tu mano de mi hombro
tu rostro se desgrana como un trozo de arcilla.
Saca tus palabras de esta escena, las voces
inconscientes se infectan con tus estupideces.
Hoy voy por un solo camino, el sol brilla
mis armas me guían.
Solo soy un soldado de mi mente,
solo voy a un lugar sin voces,
sin pasiones resurgentes.
Cúspides disfrazadas, cada vez esta mas alto,
todo se achica y el oxigeno se dispersa.
Arriba veo tus movimientos, no me puedes ver.
Como un insecto te arrastras por el suelo,
no me puedes alcanzar perdimos nuestro
rastro en la inmensidad.
OSCURIDAD
Soy
un poeta nocturno que oscurece en su amanecer
soy
un viajante dormido que se arranca la piel,
y
traigo flores para decorar mi recinto
traigo
velas y raras magias que alumbran el enfermo laberinto.
Traigo
tu mueca y tu cruel deseo amarrado al mio,
como
las cadenas de un prisionero que espera su muerte,
como
un ser atado a un mundo indiferente.
Soy
un poeta envuelto en llamas
y
en el intenso calor acaricio tu suave pelaje
hermoso
animal que luego huye…
En
tu elemental naturaleza perfecta
penetras
mis ideas, desangrando los días
y a
tu paso de belleza mi mundo es de mal gusto.
Su
figura es esbelta, sus zapatos son oscuros y refinados.
su
sola presencia intimida a los astros,
sus
demonios reflejan nuestro mundo y dispersos
tiemblan
los seres del inframundo.
Salvaje
animal que detona las locuras
acaríciame
entre sabanas oscuras,
yo
soy un poeta de plumas siniestras
que
impregna el papel de prosas sangrientas
somos
destellos de nuestros pecados
estás
mordiendo de nuevo mi cuello descuidado.
¡adelante!
sírvete de mi sangre y luego cuándo quede
mi
ser desvanecido construye con mis vertebras
tu
aposento.
Yo
seré un alma pendulante, que sumergida
en
el cosmos encienda estrellas muertas,
como
un plusar que gira en su luz eterna
como un escrito que
crepita en tu cabezaLOCOS......
reímos como locos y la oscuridad regalaba
sus sombras a la idea de nuestros cuerpos.
y pienso que aveces el cielo gris es hermosos,
pienso que el cielo rojo es para nosotros.
Pienso que las guitarras son hermosas
y el dolor de la existencia tiene su encanto.
Reiremos una vez más, puede que estemos locos
pero me di cuenta que estábamos vivos.
Y pensé en que la mañana está distante
pero pronto envolverá nuestra calma.
(Pronto invadirá las tristes almas disueltas)
Las luces son tenues y decoran nuestros rumbos,
caminos distintos como el mío, como
los mares y los ríos.
reimos hasta el hartazgo, hasta que los músculos
estallaron, tan suave risa de cristal,
en las oras oscuras de nuestra tempestad.
Las almas respiraron en su noche embriagada,
los barcos partieron de las orillas anestesiadas.
Y pienso que los corazones pueden ser libres si las mentes se callan,
Y reímos una vez más como locos, como enfermos,
como un niño pateando una pelota.
Y aquel instante se fue,
y el instante partió,
pero curó algunos agujeros de
nuestras almas rotas.....
Y reímos, reímos como locos.