jueves, 27 de octubre de 2011

          Alguna historia

Un viejo inventor de historias toma mi cuaderno y mira atravez de la noche,
olvida el temor y deja correr la maldita imaginación!, como si fuera luz inagotable
como una creación inimaginable.
Funde la pluma en hojas olvidadas a quien carajo le importa, revive la pasión de
los poetas muertos, ama tu desorden, tus desastres, ama a los viejos libros acribillados en las antiguas
bibliotecas politizadas, grita sobre el papel, empuja la rabia, haz que ella misma
se destroze en sus sílabas. Imprime el deseo de la mente, engendra el mosntruo resurgente,
conviertete en la mancha de tinta de horas de pensamientos hasta que tus dedos revienten.
Los poetas reordenan palabras ajustadas en mi boca, juegan entre ellos pisoteando mi
memoria. Arman acertijos y los borran de mis neuronas, pero ellos nunca se hacen notar
aparecen y lugo se van. Yo obligado a descubrir la prosa oculta enterrada en el medio de mi frente
escarbo sobre mi cabeza, busco un hueso impreso como un perro dibujado.
Luego busco el cenicero rebalsado de colillas y veo letras salir de la canilla,
fumo otro cigarrillo y busco mis llaves, no se donde estaba, no se que estaba haciendo
no se que estaba buscando pero cierro la pueta y apago las luces, trepo hacia el techo
y busco entre las latas oxidadas y las maderas, algún licor debe enfurecer la historia.
Algún maníaco puede servirme en mi cuento, la ciudad puede ser un gran lugar para narrar
el desamor de algunos seres como yo, los árboles pueden servirme de metáfora,
mi guitarra puede hablar de mis ideas, mi perro puede distraer mi gran historia,
una mujer puede concluir mis estrofas, una puta puede hacer mas interesante mis memorias,
un amigo puede armar mi personaje principal, una amante puede servir en el desenlace resonante,
las frias calles pueden contar algunos crímenes, un baldío puede ser la cuna de alguna poesía, el sol puede ser mi amigo, el cielo es algo trillado pero nunca dejará de ser sublime en los versos.
Como las estrellas, estrellas que hierven sobre mi neuronas.....



           Habitación infinita

Dentro de un espacio sombrío
donde el tiempo es una mentira
donde las lagrimas permanecen cautivas.
Allí los contornos se desmoronan,
las paredes enloquecen
las moscas anidan en el pensamiento.
El lugar es indescifrable y la bruma
esparce su locura pretenciosa.
Se mueven en el techo las lamparas diabolicas
se arrastran las cadenas sobre el piso ensangrentado.
Toma tu pensamiento, hazlo volar!
en el recinto sin tiempo se ha de quemar!!
Comprendamos la ciencia del lugar!
Comulguemos en el festín del diablo!
arrodillate y empieza a rezar.
Sombras como vientos que se mezclan
en la densidad de la fiebre infinita oscuridad.
Gritos que sacuden los vidrios del hostil lugar.
Hay huesos esparcidos que decoran el espacio
solo hay husos y polvo, la mente pide piedad.
El ser solo existe en la frontera irreal.


           El niño atado

Ventanas de recuerdos que ahogan mis pensamientos
marcas en mi piel que no se borran.
Abrazo el sol como un animal a su cría
y no distingo mi inquietud, sospecha sola en el vacío.
Armo un extraño pasadizo al rincón camuflado
y sumerjo mi rostro en un gran balde oxidado.
En las inóspitas ciudades caen mis preguntas
son como bombas sigilosas que destruyen todo al caer,
y quiero otra vez contarte mis desprevenidos viajes
creo que hace años te los conté pero nunca los escuchabas.
Quiero así contarte los tristes días que pasaron
Dices entonces que aprendiste a escuchar............
Solamente hoy desperté con ganas de hablarte
tengo una cita en techos nocturnos
llevaré mi corvata y mi desorden
llevaré mis bolsillos rotos y una carta sin suerte.
Tengo ganas de contarte secretos únicos
mientras bebemos alcohol bajo la luna desquiciada.
Ayer era otra persona incapaz de hablarte
Hoy soy ágil y mi boca es salvaje.
Durmamos sobre los techos nocturnos
afilando nuestras uñas caminemos como gatos
el cielo nos apreciona, la luna nos abandona.
Y al amanecer somos debiles criaturas
no me animo a tocarte, mas aún me cuesta mirarte.
Otra vez vuelvo a ser un inconcluso pensamiento
una razón abandonada, un vacío en el rincón.
Un sutíl aroma me torna vicioso un papel en blanco
me convierte en su esclavo.
Abro un cajón abandonado para tirar otra historia
en forma de papel, solo hay espectros, solo hay
poemas olvidados.
No encuentro nada soy un ciego,
Otra vez voy a marcharme, vengo a maldecir mis horas,
vengo a maldecir nuestras horas.
No tengo nada para hacer, solo soy un niño jugando en su tren.


              Sin título algún delirio


En la ausencia de mi mismo
mi presencia se posa en perspectivas desnudas
solo el aullido de mis persepciones escucho ,
y es difícil despegar de mis razones atornilladas,
pero puede que detrás de los límites funcionen mejor.
Se declinan los espacios que en el mundo se entendian
ahora se sumergen en imagenes divididas.
Vuelvo a perderme en ojos cristalizados
en lluvias eternas y paisajes negros.
En la magia destructiva del cruel encanto.
Esa forma incontenible en el abismo
que gira indiferente en la nada de su vacio circundante,
me embiraga con su danza reteniendo en su belleza
mi euforica mirada.
Sigo perdido en los rios que despegan de la nada,
como un viejo herrante, ensordecido
como un navio que se aleja del camino.















      
    









   

martes, 13 de septiembre de 2011

En otros tiempos escribía estas cosas

            El desembarco del dolor

 Vengo cargado cómo un revolver aterciopelado
  mientras mi sombra quiere gatillar de mi lengua punzante.
  hubiese preferido ser un maldito simbolista
  que duerme sobre oscuros manifiestos de una mente en agonía.
  Mis sueños son catapultados por romanos poseidos,
  se rompen en la pared, se trizan y dejan retazos
  que se escabullen cómo gusanos en las alacenas de 
  las licorerías. 
  Verlaine desde su tumba me grita undete en el fango!
  y besa el cuello de tu dama muerta!.
  Irracionales se vuelven pronto los acordes que yo
  habia unido sobre mi cuello, la música sagrada
  la gran esposa desquiciada.
  Búsco inspiración, cómo una gran bocanada de oxidos
  busco caos y redención en el libro condenado.
  Sus páginas me escupen la secreción de sus húmedas hojas,
  sus párrafos me adormecen en el filo del pedestal.
  Yo, cómo un contínuo fluir de pasiones licuadas,
  mi memoria reacciona como una inmensa sala olvidada
  se retuercen mis huesos y las lagrimas se reordenan en el piso
  de la galería desolada.
  No creo en el fundamento de tus asperas caricias
  ya mi piel no tiene sentido y tu cuerpo está derramado sobre
  el cuadro que pintamos una tarde de lluvía sin permiso.
  Suspiros tóxicos de tu belleza, el fuego quemó mis pasajes,
  el gran barco ebrio me deja, el mar que amo se aleja.
  Esta noche al beber, la farsa se filtra en descuidos.
  Esa noche al mordernos nos miramos confundidos.
  El frío vuelve a desplazar los recuerdos
  el brillo de los ojos paralisa el intento,
  Ahora juego sólo entre la química de nuestro peligro.
  ahora lanzaré cartas calcinadas cómo una de mis blasfemias a tu encanto
  mientras me inclino obsesionado al misteriso rincón de tus llantos. 


            El encuentro

Reunidos estamos bajo las llamas azules
el fuego crece mientras combustionan nuestras alegrías
ríen locas las sombras a mi lado mientras tu sonrisa arde, aniquilados!!
Crece el amor en nuestras llamas, vuelve hazte mi esclava!
crece en montañas calzinadas, Oh diabolica mirada!
Rueda mi cráneo por los ángulos declinados
los gusanos se hospedan en sus huecos deshabitados.
Mírame ahora dulce engendro
Mírame ahora salvaje infierno.
Desgárrame en pedazos, alimenta tu sueño.
Sacudeme entre el barro, mosntruo perverso.
Estamos colgando de paredes desteñidas
mirandonos como dos complicadas niñas.
Quiero relamer tus penas,
quiero descender en tu histeria.
Ahóganos cruel compañera!!!
Tus ojos de ágata se mezclan en el filo posesivo
Las alamas se desprenden de los cuerpos cautivos,
y así ambos nos alejamos de la canción
todo duerme ya otra vez en nuestra tímida habitación.


          Algunas veces somos estupidos

Entra así la luz reflejando una idiotez casi admirable
y en un ritual extraño escribo nuestros nombres en las paredes
algunos trazos son enigmas que suelen revolcarse por mi mente,            
algunas palabras pueden ser tan profundas como el fondo reciclado
de mis sueños, algunas palabras pueden dividrir nuestros mundos ya distantes          
y otras pueden hacer de nuestra música un hermoso recuerdo que decora
nuestra extraña adoración.
Entra así un ave que cruza nuestro océano intangible, vuela en la dulce primavera
rozando el azul misterio bajo el húmedo roció que brilla en nuestro sueño.
Dejo caer los muros de mi incomprensión, dejo que tus piernas se enrrieden en mi cuerpo
y que tu amor me asfixie de pasión.
Miro tus ojos perdidos en su propia belleza, algunas veces me miraban,
algunas veces me ascecinaban., y tu cuerpo me duerme, tu cuerpo
tu cuerpo me olvidaba, tu cuerpo aveces me amba.
Aveces sueles esconderte en las profundidades de tu mar inóspito,
otras veces sules desaparecer sobre los techos oscuros de la la cuidad dormida,
otras veces solo ignoras mis palabras tristes, y te embriagas sola de melancolía,
sola, sola bajo la luna distraida.
Nos perdimos, nos fuimos, nunca volvimos a usar nuestras palabras
nunca volvimos hablar de estupidas ideas rotas.
Mis manos fueron tímidas, te acaricíe torpemente
mientras suavemente te quedabas dormida.
Dejé aquel dia una herída en nuetras história,
Dejé aquel día un poema en tu memoria.


                        Ciudades
 
Ciudades rojas frente a mi
inmensa acropolis avenza sobre mi
y yo observo diminuto su grandeza
bajo un arco de infinita gravedad
bajo el ruido de su reino sin piedad
amaneceres de ilógicos paisajes urbanos
y noches de vicios en callejones desolados.
Habitantes de edificios paranoicos
corren y se esparecen como insectos del cemento.
mientras los persigue la aguja del reloj siniestro
venden sus horas al nuevo gobierno
mientras sus corvatas y sacos se enganchan en la maquina
y los engranajes giran sin piedad sobre su tiempo.
trituran al esclavizado personal y colocan cada parte
en su lugar.
otros a cada instante se enchufan al circuito principal
perdiendo sus recuerdos en la maquinaria abismal.
Todos es gris antes de que la mirada llegue al sol
todas las mañanas una gran construcción
Civilizados bajo su ley absurda
automatas de su dios burócrata
somos hormigas ciegas que contemplamos a
la gran reina farsante,
vivimos en un gran circo.
somo hijos del pavimento sucio y delirante.



sábado, 13 de agosto de 2011

LOS OJOS HACEN ALGO MÁS QUE VER. Isaac Asimov


Después de cientos de miles de millones de años, pensó de súbito en sí mismo como Ames. No la combinación de longitudes de ondas que a través de todo el universo era ahora el equivalente de Ames, sino el sonido en sí. Una clara memoria trajo las ondas sonoras que él no escuchó ni podía escuchar.
Su nuevo proyecto le aguzaba sus recuerdos más allá de lo usualmente recordable. Registró el vórtice energético que constituía la suma de su individualidad y las líneas de fuerza se extendieron más allá de las estrellas.
La señal de respuesta de Brock llegó.
Con seguridad, pensó Ames, él podía decírselo a Brock. Sin duda, podría hablar con cualquiera.
Los modelos fluctuantes de energía enviados por Brock, comunicaron:
—¿Vienes, Ames?
—Naturalmente.
—¿Tomarás parte en el torneo?
—¡Sí! —Las líneas de fuerza de Ames fluctuaron irregularmente—. Pensé en una forma artística completamente nueva. Algo realmente insólito.
—¡Qué despilfarro de esfuerzo! ¿Cómo puedes creer que una nueva variante pueda ser concebida tras doscientos mil millones de años? Nada puede haber que sea nuevo.
Por un momento Brock quedó fuera de fase e interrumpió la comunicación, y Ames se apresuró en ajustar sus líneas de fuerza. Captó el flujo de los pensamientos de otros emanadores mientras lo hizo; captó la poderosa visión de la extensa galaxia contra el terciopelo de la nada, y las líneas de fuerza pulsada en forma incesante por una multitudinaria vida energética, discurriendo entre las galaxias.
—Por favor, Brock —suplicó Ames—, absorbe mis pensamientos. No los evites. Estuve pensando en manipular la Materia. ¡Imagínate! Una sinfonía de Materia. ¿Por qué molestarse con Energía? Es cierto que nada hay de nuevo en la Energía. ¿Cómo podría ser de otra forma? ¿No nos enseña esto que debemos experimentar con la Materia?
—¡Materia!
Ames interpretó las vibraciones energéticas de Brock como un claro gesto de disgusto.
—¿Por qué no? —dijo—. Nosotros mismos fuimos Materia en otros tiempos… ¡Oh, quizás un trillón de años atrás! ¿Por qué no construir objetos en un medio material? O con formas abstractas, o... escucha, Brock... ¿Por qué no construir una imitación nuestra con Materia, una Materia a nuestra imagen y semejanza, tal como fuimos alguna vez?
—No recuerdo cómo fuimos —dijo Brock—. Nadie lo recuerda.
—Yo lo recuerdo —dijo Ames con seguridad—. No he pensado sino en eso y estoy comenzando a recordar. Brock, déjame que te lo muestre. Dime si tengo razón. Dímelo.
—No. Es ridículo. Es... repugnante.
—Déjame intentarlo, Brock. Hemos sido amigos desde los inicios cuando irradiamos juntos nuestra energía vital, desde el momento en que nos convertimos en lo que ahora somos. ¡Por favor, Brock!
—De acuerdo, pero hazlo rápido.
Ames no sentía aquel temblor a lo largo de sus líneas de fuerza desde... ¿desde cuándo? Si lo intentaba ahora para Brock y funcionaba, se atrevería a manipular la Materia ante la Asamblea de Seres Energéticos que, durante tanto tiempo, esperaban algo novedoso.
La Materia era muy escasa entre las galaxias, pero Ames la reunió, la juntó en un radio de varios años-luz, escogiendo los átomos, dotándola de consistencia arcillosa y conformándola en sentido ovoide.
—¿No lo recuerdas, Brock? —preguntó suavemente—. ¿No era algo parecido?
El vórtice de Brock tembló al entrar en fase.
—No me obligues a recordar. No recuerdo nada.
—Existía una cúspide y ellos la llamaban cabeza. Lo recuerdo tan claramente como te lo digo ahora. —Efectuó una pausa y luego continuó—. Mira, ¿recuerdas algo así?
Sobre la parte superior del ovoide apareció la «cabeza».
—¿Qué es eso? —preguntó Brock.
—Es la palabra que designa la cabeza. Los símbolos que representan el sonido de la palabra. Dime que lo recuerdas, Brock.
—Había algo más —dijo Brock con dudas—. Había algo en medio.
Una forma abultada surgió.
—¡Sí! —exclamó Ames—. ¡Es la nariz! —Y la palabra «nariz» apareció en su lugar—. Y también había ojos a cada lado: «Ojo izquierdo..., Ojo derecho».
Ames contempló lo que había conformado, sus líneas de fuerza palpitaban lentamente. ¿Estaba seguro que era algo así?
—La boca y la barbilla —dijo luego— y la nuez de Adán y las clavículas. Recuerdo bien todas las palabras. —Y todas ellas aparecieron escritas junto a la figura ovoide.
—No pensaba en estas cosas desde hace cientos de millones de años —dijo Brock—. ¿Por qué me haces recordarlas? ¿Por qué?
Ames permaneció sumido en sus pensamientos.
—Algo más. Órganos para oír. Algo para escuchar las ondas acústicas. ¡Oídos! ¿Dónde estaban? ¡No puedo recordar dónde estaban!
—¡Olvídalo! —gritó Brock—. ¡Olvídate de los oídos y de todo lo demás! ¡No recuerdes!
—¿Qué hay de malo en recordar? —replicó Ames, desconcertado.
—Porque el exterior no era tan rugoso y frío como eso, sino cálido y suave. Los ojos miraban con ternura y estaban vivos y los labios de la boca temblaban y eran suaves sobre los míos.
Las líneas de fuerza de Brock palpitaban y se agitaban, palpitaban y se agitaban.
—¡Lo lamento! —dijo Ames—. ¡Lo lamento!
—Me has recordado que en otro tiempo fui mujer y supe amar, que esos ojos hacían algo más que ver y que no había nadie que lo hiciera por mí... y ahora no tengo ojos para hacerlo.
Con violencia, ella añadió una porción de materia a la rugosa y áspera cabeza y dijo:
—Ahora, deja que ellos lo hagan —y desapareció.
Y Ames vio y recordó que en otro tiempo él fue un hombre. La fuerza de su vórtice partió la cabeza en dos y partió a través de las galaxias siguiendo las huellas energéticas de Brock, de vuelta al infinito destino de la vida.
Y los ojos de la destrozada cabeza de Materia aún centelleaban con lo que Brock colocó allí en representación de las lágrimas. La cabeza de Materia hizo lo que los seres energéticos ya no podían hacer y lloró por toda la humanidad y por la frágil belleza de los cuerpos que abandonaron un billón de años atrás.

jueves, 11 de agosto de 2011

viejas poesias que descansaban entre el polvo

     La danza del sol

 Despertaremos en la ruta ardiente, acariciando el aspero pavimento,
 dulce entre el inmenso mar, mi criatura ansiosa.
 Despùes el sol quemará las penas y bailando nos iremos a las orillas
 donde el agua nos regala su melancolía.
  Hay gente desnuda entre el contorno del dorado amanecer,
 con la música danzamos, abriendonos paso a lo inexplorado,
viviendo el colorido universo, amando el delirio de nuestro viaje pasajero.
Sí, otra vez estamos sobre el filo del mar, mi criatura danzante!
bailemos hasta el hartazgo, hasta que los huesos se rompan en locura y las flores
de primavera nos inunden!
Rendido y desarreglado caigo en tu cuerpo, ahora la mañana es hermosa y
abierta en las playas, los horizontes juegan con tus finos labios,
El mar se aleja, el viaje nos deja, hermosa niña criatura danzante.

         Metamorfosis del pensamiento
                             I
Resplandece el rayo viajante de la estrella enamorada
y en sus destellos encuentro la claridad apasionada.
Como un astro suspendido en tu universo me deslizo sediento
en el filo de tus besos.
Quiáz tus labios insasiables me queman con sus besos
mientras la luna fría se interpone en mi deseo. 
                         II
Mis pasos ofuscados en tus laberintos oscuros se pierden
y los llantos que el dolor engendra se petrifican en las paredes
de tu infierno.
Satírico lugar de ornamentos perplejos, siniestros gritos
retumban como voces de payasos de tu circo enfermo.
                       III
La búsqueda de los dos nos llevó a los reticulos indiferentes
Salidos de su habitat nuestros fantasmas dementes,
absrorben de una herida el líquido infectado que de apoco
drena de nuestro amor calcinado.
No me vengas a buscar tan tarde que yo quiero permanecer
en tus venas. Hasta conquistarte.


           Los arácnidos

Los arácnidos interminables inundan mis sueños,
atrapado en sus telas, tendidos me esperan,
y en la pesadilla degollante me inclino perverso.
Ya soy parte de su infestado nido,
salgo en la noche de un agujero profundo
donde reina el miedo y lo absurdo.
Trepo sigiloso el muro de tu mente arrebatada
mientras las arañas se comen tus neuronas descuidadas.
Dentro de tu cabeza la electricidad fluye desquiciada,
los transmisores emiten señales descontroladas.
Ya en tus ojos me asomo y veo el incendio,
se quema tu vida, se derriten tus mentiras.
Las piezas electricas son desconectadas
ya en tu craneo habita la maligna reina araña.

            Lloremos....

Coloquemos un deseo en la cúspide trágica de la amargura, lloremos!
la noche se ha vestido y es hermosa para que lloremos!
Soltemos nuestras confusas visiones, aplaquemos el fuego de las perdiciones.
Lloremos en la lluvia como niños sin consuelo,
la noche nos abrasa y brinda por las penas,
Respiremos del denso aire de los celos y exhalemoslo de nuestros pulmones
como un cadaver que se lanza a su fosa enterna.
Lloremos, las estrellas iluminan nuestra penumbra, la luna acompaña nuestro luto con su brillo cruel.
Rompamos los vidrios de la traición, vomitemos el ácido de la cruel ambición.

                 Desde el cielo con amor....

Mañana el triunfante goce de nuestro dolor me espera con ansias.
Bebamos de nuestra sangre, me gustaría poder amarte y así de rapido borrarte.
Quisiera vernos undidos y desgastados
maniatados, dormidos o fusilados.
Mis suaves manos te esperan para mimarte,
mi mente te cuelga y te esparce.
Maravilloso es el gran paisaje!!
Amo la naturaleza y sus partes.
Amo tu perfume maligno, amo tus funebres flores,
y la pálida piel de tu cuerpo cuando me toca.
Y juentos los dos suspendidos en los vastos e inmensos cielos nos besamos,
viendonos reir y jugar en el jardín enterno.
Sí! amor, nos amamos con rencor!!
Sí mi amor! se nos infecta el corazón!!

                Perdición

La noche palpita y me sonría despiadada, la luna baila y me acompaña,
las estrellas borrachas ríen y se reflejan en el agua.
Te maquillas tranquila frente al espejo rompiendo el sueño de un amor sin consuelo.
Te ví llegar muchas noches antes, con un largo vestido negro, sonriendo al filo de una copa,
riendo y riendo como una maldita loca.
Tu hermosa mirada de ojos de ágata hiere como flechas enfurecidas, como largas y filosas espinas.
Tus delirios y tu forma cambiante, engendran nuestro amor enfermizo,
Perdamonos en las nubes de la anda, Cómo una tormenta que quiebra el sueño que algún día nos unió
Y que nuestras almas se undan en la tumba de nuestra perdicón.

                  La psicotica musa y el fin

El fin de los poetas
El fin de los músicos
El fin de los pintores,
Ya no hay nada, ya no existe.
Ya no hay cantos ni suspiros.
Los poetas mueran la ilusón se pudre
los músicos mueren estalla el corazón
los pintores mueren se desdibuja el amor.

El amor y sus formas cambiantes,
tomo del vaso nosivo al ver tu sombra distante,
convierto tu amor en fríos metales brillantes que luego se funden
en tus locuras incontrolables.
Duerme ya, hermosura indomable
sumergete en el sueño de nuestro amor inolvidable.
Renaciente dolor del verde divino que percibo
juento al pecho de tu estatua yo suspiro.!
Nacen las tormentas mientras me besas, Tú mujer Vampiro!

                    Un viaje en mis noches

Por las órbitas de un craneo enterrado en el silencio, salen los insectos a la noche olvidada
alucinaciones bajo la luna maligna y posesiva
oscuro espanto en mi imágen perdida.
El brillo suitl atraviesa mis pensamientos sin fin.
Juega el reflejo ardiente en mis paredes resonantes.
Mi cabeza cuelga pendulante en las llamas del infierno.!
Mis huesos se quiebran bajo el delirio enfermo!
Entre vidrios afilados camina mi fantasma
mi gran compañero de noches sin esperanza,
y veo todo como un gran circo desquiciado
veo payasos suicidas gritar en sus juegos que giran.
Veo animales volar en mi cielo despintado mientras de algún lugar
aplauden las sombras espectantes.
Se escapa el respiro de mis días siempre frios
congelados con el desamor de mis suspiros.


                Latas y desorden en la mesa del de los trapos.( descolgada de esta serie )

Desde que los cuerpos quedaron vacios como un sótano impregando de polvo,
mi ceremonia renace al tocar el fuego y mi brillo se desliza sobre el purpura del techo que se destruye.
Papeles, latas de cerveza, tierra y polco, telas razgadas con agujeros por donde veo una óla de basura, sobre ella se monta mi gato haciendo surf, un surfer de la basura, un pionero de la comida chatarra y los deportes extremos.
Veo todo desde mi comodo sillón agujereado, veo pasar la vida por la ventana, los vecinos son tiernos ancianos que se besan en la asotea, yo compuse para ellos una serenata en mi guitarra que aulla al unísono del coro de perro del vecindario.
Desde un agujero en mi pared las ratas me saludan, discretos y amigables seres que estarán cuidando mi casa hasta despúes de mi fin.
Mis platos sucios, son como edificios, pilas inmensas como montañas que caen sobre mi! basura, mis ropas desgastadas y mi alma engañada.
Desde que el mundo se quema en mi ojo, desde que las letras se borran con el amarillo de los años, desde que tu sonrisa estalló volando a pedazos tus hermosos dientes, desde que mi comida se pudre en mi alfombra, desde que la música no alcanza, desde que los cuadros mueren solos y despintados, desde que el tiempo aplasta mi craneo y baila sobre mi cuerpo tendido canciones, hermosas canciones de los stones! desde que las ratas acomodan mis muebles, desde que perdí mi disco favorito de los guns, y desde que tu cuerpo descansa, mis sueños anidados en la nada descansan, susurrando sus últimas palabras.......


                           El quirofano ansioso

Que anesteciados mis deseos descansen en las tumbas!
sutiles formas espectrales cubran su contorno!
.....y mi alma y tu alma en el vacío del oscuro mundo,
muertas como hojas secas, dejen flores negras en nuestro recinto oculto!
Yo te habia amado en tiempos en el que el cielo, rojo cómo la sangre de mis heridas,
formaban nubes de pasiones disgregadas.
Yo te anhelaba en fríos inviernos que conjelaban mi esperanza,
entre el humo y la basura, mi alma suplicaba.
Dejo en las ruinas de la perdición mi recuerdo constante y profundo de tu ser,
dejo mis sentidos mi alma hasta desaparecer.